La Toscana alternativa
La Maremma Toscana ha irrumpido con fuerza en el mundo del vino italiano. Todo comenzó a principios de los años setenta del siglo pasado, cuando algunas ilustres bodegas de la Toscana clásica apostaron por esta región vecina para elaborar otros grandes vinos sin el corsé normativo de los Brunello o los Chianti.
De ese movimiento nacieron joyas como Sassicaia o Tignanello, que los norteamericanos bautizaron como ‘supertoscanos’.
Desde principios de la década de los setenta, la viticultura de la Maremma se ha desarrollado enormemente, girando casi siempre en torno a pequeñas explotaciones
familiares. Nuestra selección incluye tres tintos, que representan a los tres perfiles de vinos que podemos encontrar allí: los que continúan explorando la línea más clásica, trabajando con la variedad toscana más representativa, la Sangiovese; los que han apostado por las variedades internacionales para abrirse al mundo y los que han rebuscado en el pasado para recuperar variedades de uva autóctonas casi desaparecidas.
El clásico de nuestra selección es Maremmano di Razza 2009, elaborado por la Azienda Agrícola Tronchi a partir de un 85% de Sangiovese y un 15% de Cabernet
Sauvignon; la finura, la elegancia y la tradicional longevidad de la Sangiovese se realzan con el fuerte carácter de la uva francesa, pero conservando las mejores virtudes
de la primera.
El apelativo de vino internacional corresponde en este caso a Poggio Colombi 2009, elaborado a partir de la reina de las variedades internacionales, la Cabernet Sauvignon,
con un toque de la también bordelesa Petit Verdot. Una crianza de diez meses ha pulido el vino, que transmite una expresión intensa, con gran personalidad. La Fattoria Il Casalone de Pepi Lignana es una de las bodegas ‘adelantadas’ que iniciaron sus experiencias en los últimos años sesenta.
El tercer enfoque, la recuperación de variedades tradicionales, está representado por Pugnitello del Piaggione 2009, de Podere Poggio al Gello, una bodega fundada en
1998 por Alda Chiarini y Giorgio Nelli, que apostó en 2004 por la uva Pugnitello, entonces en trance de desaparición. Es una uva que aporta una gran intensidad y expresividad, como muestra este vino, de estilo muy moderno y de producción casi simbólica.