Tres caras de un mito revalorizado
Desde una firma centenaria que ha sabido revalorizarse para estar en la cima del panorama vitivinícola internacional, les presentamos una panorámica que reúne prácticamente toda su gama. Tres variaciones de tempranillo con pinceladas
distintas, y con un nexo en común: unas cosechas excelentes.
Pionera en la elaboración de vino de calidad en nuestro país, Marqués de Murrieta es una pieza clave en la historia del vino español. Un mito que, tras más de 150 años de trayectoria, sigue siendo muy actual, posicionándose en la cima del panorama vitivinícola internacional.
Tenemos el placer de presentarles una panorámica que reúne prácticamente toda la gama de esta casa. Tres variaciones de tempranillo con pinceladas distintas, y con un nexo en común: los tres han sido elaborados a partir de cosechas calificadas como excelentes: la 2004 y 2005.
Comenzamos con Marqués de Murrieta Reserva 2005, un elegante reserva, de ayer y de hoy, que aúna concentración y finura. Seguimos con Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2004, la etiqueta más legendaria de la casa, que sólo se elabora en añadas excelentes, y que sorprende por su viveza y por su carácter frutal.
Y cerramos con un vino máximo exponente de la renovación de esta firma: Dalmau Reserva 2005. Diseñado con viñas de 55 años de edad, Dalmau demuestra un gran trabajo en el manejo de la madera. Un tinto con personalidad, finura y corpulencia a raudales.